1.069.200 €
Excelente oportunidad de inversión en una parcela urbana situada en una de las zonas con mayor crecimiento y proyección de la Costa del Sol: la Nueva Milla de Oro, en la zona de Cancelada, Estepona. La propiedad se encuentra en una ubicación privilegiada junto a la carretera nacional N-340 en dirección a Estepona, lo que le otorga una magnífica visibilidad y fácil acceso.
La parcela disfruta de una situación esquinera, con acceso desde tres calles, una característica especialmente valorada tanto para proyectos residenciales como comerciales, ya que permite mayor versatilidad en el diseño y aprovechamiento del espacio.
Urbanísticamente, la parcela cuenta con:
-Uso dominante: Residencial para vivienda unifamiliar, lo que la convierte en una excelente opción para el desarrollo de viviendas en una zona cada vez más demandada.
-Usos complementarios: educativos, culturales y deportivos
-Usos compatibles: hotelero, oficinas, comercio y hostelería, ofreciendo un amplio abanico de posibilidades para inversores y promotores.
-Edificabilidad máxima de 2,04 m²t/m²s, lo que permite desarrollar un proyecto con gran potencial en una zona consolidada y en constante expansión.
La ubicación es otro de sus grandes atractivos. La parcela se encuentra a tan solo 5 minutos a pie de la playa, a 5 minutos en coche del centro de Estepona y aproximadamente a 10 minutos de Marbella, situándose así en un enclave estratégico entre dos de los destinos más importantes de la Costa del Sol.
Además, el entorno cuenta con todos los servicios necesarios para el día a día, incluyendo grandes supermercados, farmacias, restaurantes, gimnasios, transporte público y todo tipo de comercios, lo que incrementa aún más el valor y la comodidad de la zona.
En definitiva, se trata de una excelente oportunidad para desarrollar un proyecto residencial o comercial en una de las áreas con mayor proyección de crecimiento de la Costa del Sol, combinando ubicación, accesibilidad y múltiples posibilidades urbanísticas.
Estepona está situada al occidente de la Costa del Sol, en una sección donde el ritmo de vida costero se combina con un trasfondo más sosegado que el de urbes cercanas como Marbella. Su identidad se basa en una combinación única: un extenso y brillante litoral, un casco antiguo restaurado con cuidado, y una propuesta cultural que ha convertido sus calles en lugares de acceso al arte. Hoy en día, su casco antiguo, que es totalmente peatonal, se ha vuelto uno de los principales encantos de la ciudad. Los pasajes angostos, las plantitas en macetas de colores y las fachadas encaladas conforman un entorno que fusiona lo estético con la tradición andaluza, lo cual ha contribuido a su popularidad. Las plazas de Ortiz, Las Flores y Rincón Gitano mantienen parte del pulso social, mientras que los bares y las tienditas pequeñas con un ambiente local preservan una atmósfera barrial que no se ha desvanecido a pesar del crecimiento del turismo. El frente marítimo le otorga un carácter distinto: más de veinte kilómetros de litoral, con extensas playas de arena clara, entre las que sobresalen la Rada —la más citadina— o El Cristo, tranquila y familiar. El Paseo Marítimo es una de las rutas más activas, accesible tanto para los deportistas que practican al amanecer como para los paseantes. Por su parte, el puerto deportivo es un pequeño centro nocturno con restaurantes, bares y actividades de navegación. La ciudad ha puesto en marcha, durante la pasada década, una iniciativa cultural que la caracteriza: La Ruta de los Murales Artísticos, que se extiende a lo largo de las fachadas de edificios completos y un número cada vez mayor de esculturas y áreas temáticas. La imagen de Estepona ha sido transformada completamente, volviéndose un "museo al aire libre", gracias a esta apuesta por el urbanismo cultural. La Sierra Bermeja emerge como un telón de fondo en el medio natural, con caminos que penetran a través de pinares y paisajes rojizos característicos de esta montaña única. Además, se encuentra Selwo Aventura, un parque de naturaleza y fauna que llama a las familias y a los turistas de toda la Costa del Sol. Estepona ha experimentado un desarrollo significativo con la creación de nuevos hoteles, urbanizaciones, paseos ajardinados y servicios que han ensanchado su oferta turística y residencial; sin embargo, la ciudad ha intentado conservar una imagen más tranquila en comparación con sus vecinas más glamorosas. Su economía se basa en el comercio, la hostelería, el turismo y un sector inmobiliario activo; sin embargo, mantiene un carácter local que se aprecia en sus festividades (como la Feria de San Isidro) y en sus mercados. Aunque su economía se basa en el comercio, la hostelería, el turismo y un sector inmobiliario activo, mantiene un espíritu local que puede verse en sus mercados, celebraciones —por ejemplo la Feria de San Isidro— y en su gastronomía, que consiste en cocina mediterránea y pescado fresco. En general, Estepona se muestra como un lugar que ha logrado actualizar su imagen sin perder por completo su esencia tradicional: una ciudad luminosa con aire de gran pueblo, que mezcla cultura, mar, naturaleza y tranquilidad.