400.000 €
Este elegante apartamento en planta baja ofrece una combinación perfecta de confort, estilo y ubicación en una de las zonas más tranquilas y demandadas de la Costa del Sol. Situado en Hacienda del Sol, dentro de una urbanización cerrada y muy cuidada, la propiedad se encuentra rodeada de naturaleza, con colegios cercanos, buenas conexiones de transporte y un entorno ideal tanto para vivir todo el año como para invertir.
La vivienda cuenta con 127 m² construidos, de los cuales 107 m² corresponden a la superficie interior y 20 m² a una agradable terraza privada. Los espacios interiores son amplios, luminosos y muy bien distribuidos, con orientación este que garantiza una excelente entrada de luz natural durante gran parte del día. Dispone de dos amplios dormitorios y dos baños, uno de ellos en suite, ofreciendo comodidad y privacidad en cada estancia.
El salón se abre directamente a la terraza, creando una conexión fluida entre interior y exterior, perfecta para disfrutar del clima mediterráneo y de agradables vistas a los jardines y a la piscina comunitaria. La cocina está totalmente equipada y la vivienda se presenta en excelente estado, con aire acondicionado frío y calor, chimenea, doble acristalamiento, armarios empotrados y conexión de fibra óptica.
La urbanización cuenta con una amplia piscina comunitaria y piscina infantil rodeadas de jardines cuidados, creando un ambiente tranquilo y agradable durante todo el año. Además, ofrece gimnasio, sauna y pistas de pádel, todo dentro de un entorno seguro con acceso controlado y portero automático. La propiedad incluye plaza de garaje subterránea privada y trastero, aportando un plus de comodidad. Una opción ideal como residencia habitual, segunda vivienda o inversión en una zona consolidada y de alto valor en la Costa del Sol.
Estepona está situada al occidente de la Costa del Sol, en una sección donde el ritmo de vida costero se combina con un trasfondo más sosegado que el de urbes cercanas como Marbella. Su identidad se basa en una combinación única: un extenso y brillante litoral, un casco antiguo restaurado con cuidado, y una propuesta cultural que ha convertido sus calles en lugares de acceso al arte. Hoy en día, su casco antiguo, que es totalmente peatonal, se ha vuelto uno de los principales encantos de la ciudad. Los pasajes angostos, las plantitas en macetas de colores y las fachadas encaladas conforman un entorno que fusiona lo estético con la tradición andaluza, lo cual ha contribuido a su popularidad. Las plazas de Ortiz, Las Flores y Rincón Gitano mantienen parte del pulso social, mientras que los bares y las tienditas pequeñas con un ambiente local preservan una atmósfera barrial que no se ha desvanecido a pesar del crecimiento del turismo. El frente marítimo le otorga un carácter distinto: más de veinte kilómetros de litoral, con extensas playas de arena clara, entre las que sobresalen la Rada —la más citadina— o El Cristo, tranquila y familiar. El Paseo Marítimo es una de las rutas más activas, accesible tanto para los deportistas que practican al amanecer como para los paseantes. Por su parte, el puerto deportivo es un pequeño centro nocturno con restaurantes, bares y actividades de navegación. La ciudad ha puesto en marcha, durante la pasada década, una iniciativa cultural que la caracteriza: La Ruta de los Murales Artísticos, que se extiende a lo largo de las fachadas de edificios completos y un número cada vez mayor de esculturas y áreas temáticas. La imagen de Estepona ha sido transformada completamente, volviéndose un "museo al aire libre", gracias a esta apuesta por el urbanismo cultural. La Sierra Bermeja emerge como un telón de fondo en el medio natural, con caminos que penetran a través de pinares y paisajes rojizos característicos de esta montaña única. Además, se encuentra Selwo Aventura, un parque de naturaleza y fauna que llama a las familias y a los turistas de toda la Costa del Sol. Estepona ha experimentado un desarrollo significativo con la creación de nuevos hoteles, urbanizaciones, paseos ajardinados y servicios que han ensanchado su oferta turística y residencial; sin embargo, la ciudad ha intentado conservar una imagen más tranquila en comparación con sus vecinas más glamorosas. Su economía se basa en el comercio, la hostelería, el turismo y un sector inmobiliario activo; sin embargo, mantiene un carácter local que se aprecia en sus festividades (como la Feria de San Isidro) y en sus mercados. Aunque su economía se basa en el comercio, la hostelería, el turismo y un sector inmobiliario activo, mantiene un espíritu local que puede verse en sus mercados, celebraciones —por ejemplo la Feria de San Isidro— y en su gastronomía, que consiste en cocina mediterránea y pescado fresco. En general, Estepona se muestra como un lugar que ha logrado actualizar su imagen sin perder por completo su esencia tradicional: una ciudad luminosa con aire de gran pueblo, que mezcla cultura, mar, naturaleza y tranquilidad.